El militar, cartográfo y naturalista que exploró el Cerrito Colorado y que es recordado con una Fundación


Su nombre completo era Félix Francisco José Pedro de Azara y Perera. Llegó a la zona el jueves 31 de marzo de 1796. Cómo describió al Cerrito Colorado hace 222 años. La fundación científica que hoy lleva su nombre. Decribió 448 especies, de las cuales la mitad eran nuevas.



Félix de Azara (Barbuñales, provincia de Huesca, 18 de mayo de 1742 - ibídem, 20 de octubre de 1821). Fue un militar, ingeniero, explorador, cartógrafo, antropólogo, humanista y naturalista español. Era hermano del diplomático José Nicolás de Azara.

Su nombre completo era Félix Francisco José Pedro de Azara y Perera, y era hijo de Alejandro de Azara y Loscertales, señor de Lizana, y de María de Perera.

Realiza sus estudios en la Universidad de Huesca y luego en la Academia militar de Barcelona de dónde sale como cadete en 1764. Sirve en el regimiento de infantería de Galicia y obtiene el grado de lugarteniente en 1775. Fue herido en la expedición contra Argel y sobrevivió de milagro. Rechazó en 1815 la Orden de Isabel la Católica en protesta por los ideales absolutistas que reinaban en España.

España y Portugal, por el Tratado de San Ildefonso de 1777, fijaban las fronteras de sus posesiones en América del Sur. Se eligió a Azara para formar parte de los comisarios encargados de delimitar con precisión las fronteras españolas. Parte hacia Sudamérica en 1781 para una misión de algunos meses y se quedará durante 20 años.

Según sus propias palabras, inicialmente se dirigió a Asunción (la hoy capital de Paraguay) para realizar los preparativos necesarios y esperar al comisario portugués. Dada la tardanza del comisario portugués, Azara decidió emprender un viaje por su cuenta y realizar un mapa de la región.

En sus viajes, tomó interés en los animales de las zonas que visitaba. Así, a pesar de saberse ignorante sobre el tema y creer que antes que él ya lo habrían hecho los viajeros y naturalistas de América, decidió apuntar sus observaciones y esperar a acabar sus otras obligaciones para publicar los materiales. Así, desprovisto de conocimientos científicos, se dedica al estudio de los mamíferos y las aves que encuentra. La única bibliografía de la que dispone es una traducción al español de las obras de Buffon (1707-1788).

Azara está convencido de que los animales descritos por Buffon son los mismos que él se encuentra en América. A partir de ese momento, en cuanto descubre diferencias, lo que ocurre a menudo, critica rigurosamente al naturalista parisino y más aún a Charles Nicolas Sigisbert Sonnini de Manoncourt (1751-1812) quien dio a Buffon los datos sobre los pájaros de la Guayana. Su falta de formación como naturalista le lleva a cometer algunos errores de juicio. Así, confunde las bataras de Paraguay (pertenecientes al género Myrmothera Vieillot, 1816) que él observa con los hormigueros de la Guayana descritos por Sonnini (pertenecientes al género Thamnophilus Vieillot, 1816).

Azara describió 448 especies, de las cuales la mitad eran nuevas.

Finalmente, fue llamado de vuelta a España en 1801 al cabo de 20 años de privaciones, sufrimientos y después de haber sobrevivido a diversos peligros, desde ataques de indios hasta serpientes venenosas.

Félix de Azara, escultura de Eduard Alentorn en el Museo Martorell de Barcelona ( a la derecha)

No aportó animales disecados, sino únicamente sus manuscritos sobre los mamíferos y reptiles del Paraguay y del río de la Plata (Essais sur l´histoire naturelle des Quadrupèdes, París, 1801, y la versión española: Apuntamientos sobre la historia natural de los quadrúpedos del Paraguay y Río de la Plata, Madrid, 1802), los Apuntamientos para la historia natural de las Paxaros del Paraguay y Rio de la Plata (tres volúmenes, Madrid, 1802-1805). Haciendo prueba de gran generosidad, el mismo Sonnini tradujo la obra al francés en 1809 bajo el título Voyages dans l’Amérique méridionale, par don Félix de Azara (cuatro volúmenes, de los cuales el tres y el cuatro corresponden a los "Páxaros del Paraguay", y atlas, París).



Gustav Hartlaub (1814-1900) editó en 1837 un índice de las especies de aves descritas por Azara. Varias especies le fueron dedicadas: el pájaro Synallaxis azarae por Alcide Dessalines d'Orbigny (1806-1876) en 1835 y los roedores Dasyprocta azarae por Martin Lichtenstein (1780-1857) en 1823, Akodon azarae Johann Fischer von Waldheim (1771-1853) en 1829 y Ctenomys azarae por Michael Rogers Oldfield Thomas (1858-1929) en 1903. También la "comadreja overa", una zarigüeya americana, recibió el nombre Didelphis azarae por Hershkovitz en 1969. Pero se la conoce más por Didelphis albiventris.

También se le ha dedicado una cresta en la Luna, la Dorsum Azara en 26° 42' N y 19° 12' O de unos 105 km de longitud. La ciudad de Azara en la provincia de Misiones fue nominada en su memoria por su trabajo en la región. En la Ciudad de Posadas (Misiones) la primera y centenaria [Escuela N°1] lleva su nombre junto a una [calle] en el casco histórico de la ciudad.

Se planteó la posibilidad de la evolución de las especies, antes que el propio Charles Darwin, quien conoció sus estudios antes de publicar su conocida obra e incluso lo menciona en "El origen de las especies".

Colaboró con José Artigas en el establecimiento de pueblos en las fronteras entre la Banda Oriental (actual Uruguay) y el Imperio del Brasil, cuya fundación más importante fue el pueblo de Batoví.

Su principal biógrafo fue el Dr. Julio Rafael Contreras Roqué (1933-2017), destacado científico argentino que publicó varios volúmenes que pueden descargarse gratuitamente (Tomo I, Tomo II y Tomo III). Curiosamente, falleció en uno de los aniversarios del natalicio del sabio aragonés.

EN EL CERRITO COLORADO

El jueves 31 de marzo de 1796, Azara y su comitiva llegan al Cerrito Colorado (en inmediaciones de las actuales instalaciones de la Sociedad Rural y camino al Parque Natural "Laguna de Gómez"). 

Félix de Azara al regreso de su expedición, presenta al virrey Melo un completo y detallado informe el 31 de julio de 1796, aconsejando avanzar la frontera, ganar terrenos y establecer fuertes y fortines en lugares que tengan buenos pastos, tierra de labor y también el agua necesaria.


Textualmente Azara dice en su diario de viaje del Cerrito Colorado, muy cerca del Salado: "Dicho Cerrito Colorado tiene en su cumbre varias concavidades y en una un manantial de agua dulce lleno de esqueletos de baguales. Cerca del pie o en el valle hay otros manantiales de agua dulce donde crece la verdolaga, la lengua de vaca y la visnaga".

FUNDACION FELIX DE AZARA


La Fundación de Historia Natural Félix de Azara -creada el 13 de noviembre del año 2000- es a la fecha una de las instituciones de investigación en ciencias naturales, ambientales y antropológicas más prestigiosa de la Argentina, habiendo sido premiada internacionalmente por su labor.

Sus investigadores durante los últimos dieciséis años han aportado más de cincuenta especies nuevas para la ciencia, tanto fósiles como vivientes.

Desde sus laboratorios y gabinetes se publican anualmente más de ciento cincuenta artículos científicos que son aceptados por las más prestigiosas revistas científicas del mundo, incluyendo en la nómina revistas como Nature o Science.

En la foto de la izquierda, casa de Félix de Azara en Barbuñales (Huesca, España).


Su importante producción científica acumulada a la fecha -de más de un millar de artículos científicos, un centenar de libros y otro de informes técnicos, y una veintena de tesis de grado y doctorado- es el reflejo del trabajo de más de setenta científicos y naturalistas de campo, algunos de los cuales son referentes mundiales de su especialidad, como los paleontólogos José F. Bonaparte o Sebastián Apesteguía, descubridores y estudiosos de los dinosaurios.

 La Fundación desarrolló y apoyó más de un centenar de proyectos propios de investigación y conservación, al menos una decena en cooperación con investigadores e instituciones de otros países. Pero además brindó apoyo a proyectos de más de doscientos investigadores y naturalistas externos a la institución y pertenecientes a diversas universidades, centros de investigación y otras organizaciones no gubernamentales de la Argentina y países limítrofes.


Con un equipo humano muy comprometido en la conservación y el manejo de la fauna silvestre; ha rescatado y atendido más de tres mil animales silvestres víctimas principalmente de accidentes viales y del tráfico ilegal.

En su denominación la institución rinde homenaje a Don Félix de Azara, fue un verdadero ilustrado del siglo XVIII que se mostró deseoso de adquirir conocimientos y mejorar el mundo que lo rodeaba. Así lo manifestó claramente durante su actuación en la región rioplatense entre 1782 y 1801.

 En esos años se dedicó a los estudios zoológicos (particularmente de aves y mamíferos), geográficos, cartográficos, etnográficos e históricos. Se convirtió en un precursor de los naturalistas sudamericanos del siglo XVIII y en el primer geógrafo de la región.

VER MAS SOBRE LA FUNDACION INGRESANDO A SU SITIO WEB (HACER CLIK ACA)












































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